La nieve

Sus manos estaban frías, igual que su corazón. Poco a poco su cuerpo perdía el calor, poco a poco su piel se tornaba más y más blanca. Las horas avanzaban y él no regresaba. Pasó el tiempo y quedó sepultada. Su corazón aún latía por ese amor que partió y no regresó. Tenía esperanzas de que lo lograra. A 20 km, de donde yacía bajo la nieve, un hombre daba un último suspiro, arrastrándose por el infinito blanco, no pudo más. El hombre cayó y su corazón dejó de latir, sin embargo, sus ojos siguieron mirando en dirección a su amada. Una ráfaga cubrió su cuerpo y más allá el corazón de su amada supo que debía dejar de latir.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s